Anonim
La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico, lentamente progresivo que afecta una estructura de unos pocos milímetros ubicada en la base del cerebro y que está compuesta de neuronas dopaminérgicas. Su función es fabricar y liberar dopamina, un neurotransmisor esencial para controlar los movimientos del cuerpo, en particular los movimientos automáticos. Afectadas por la enfermedad, las neuronas dejan de funcionar. Pero aún se desconoce la razón por la que dejan de realizar su actividad: un equipo de investigadores de la Universidad de Montreal probablemente acaba de dar un gran paso para resolver este misterio. De hecho, acaban de descubrir que las células cerebrales involucradas en la enfermedad de Parkinson tenían mayores necesidades de energía que las demás. "Al igual que un motor que siempre funciona a alta velocidad, estas células necesitan una increíble cantidad de energía para funcionar", explica el profesor Louis Eric Trudeau, autor principal de este descubrimiento. "La contrapartida de estas altas necesidades energéticas es que producen más desechos. El agotamiento y esta acumulación causarían la muerte celular prematura". Investigadores canadienses esperan que su estudio reavive el interés en la lucha contra el estrés oxidativo, principalmente agresor de las células cerebrales. Lea también: La depresión hace el lecho de la enfermedad de Parkinson Infografía: todo lo que necesita saber sobre la enfermedad de Parkinson ",